Hijos
no puedo hablar de deseo
mas de libertad
Sólo les puedo decir
que alguna vez fuí libre
tan libre
que permití que mi útero lata
que se mueva
insurgente
indecente
Hijos
la mayor parte de los días
ser su madre
me abruma
dividir
entre tres
lo que sea que haya
una merienda
a las ocho de la noche
tal vez un baile
una canción
los reproches
Hijos
cuantas veces me vieron llorar
muchas más que reír
me asusta
imaginar
un futuro
que los contenga
que los tenga
en su gloria
eterna
pues
hijos
este calor no va a dejar
crecer lo que necesiten
Hijos
a veces siento
que esa libertad
que alguna vez
mi cuerpo sintió
ahora es su condena
en este mundo
para este mundo
o tal vez
sus corazones
Hijos nuestros
sean tan fuertes
como para quebrar
esta triste
imaginación